Hubiera querido que mi primera entrega tratara un tema más “viajero” pero el tema se me ofreció actual y muy interesante así que decidí incluirlo ya.
Cuando uno se pregunta, o pregunta, porqué no más gente, ante el colapso vial en curso, adopta por fin a la bicicleta como medio de transporte en Lima, las respuestas que primero acuden se refieren a la seguridad: seguridad frente al tráfico automotor, y seguridad frente a la delincuencia, ya se trate de asaltantes o cogoteros, en primer lugar, o de monreros que aprovechan la inexistencia de condiciones para estacionar bicis en nuestra ciudad para dedicarse al hurto, sea oportunista (bicicleta en la puerta de la bodega del barrio) o especializado y sistemático (bicicleta en estacionamiento “Los Portales” u otros de centros comerciales).
Por eso no es raro encontrar, en las listas de interés en Internet más visitadas por ciclistas, avisos de robo de bicis aderezados de lamentaciones e imprecaciones acompañadas de análisis de causas y propuestas, a veces ingenuas, a veces agudas, casi siempre inviables con autoridades como las nuestras, pero siempre, eso sí, muy amargas. El aviso producía una cadena de solidaridades y consejos que poco podían frente a la desaparición definitiva de la querida máquina y al poco tiempo el asunto caía en el olvido hasta la siguiente inevitable ocurrencia.
Hasta que le toco a Aníbal Paredes. Muy nuevo en el mundillo del ciclismo, pronto se hizo conocido por sus intervenciones en Internet, que abarcan desde crónicas de la aplicación de su nueva pero definitiva pasión por el cicloturismo, hasta reflexiones y puntos de vista diversos, muchas veces polémicos, no siempre simpáticos, pero siempre honestos, directos, propositivos y no pocas veces llevados a la práctica, sobre diversos aspectos del ciclismo que, por supuesto, incluyen el de las calles. Por eso no fue sorpresa que, cuando le robaron su cleta del estacionamiento de Plaza Vea de Salamanca hiciera una bullaza que, justo cuando se agotaba la etapa de maldición y solidaridad, culmina con el siguiente relato, que entrego tal cual él lo narra:
Recuperé mi bici!!!!!!
Jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
La encontré, la encontréeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
La tenían los malditos reducidores de Grau!!. El lunes fui a Grau exactamente en Luna Pizarro en la 2da cuadra a la izquierda a mitad de la calle hay una galería con escaleras hacia un medio sotano, allí me ofrecieron bicis de todo tipo, todas esas baratas que venden ahí, chinas y nacionales. Yo les dije que prefería una de segunda, pero buena. Me mostraron algunas de aluminio, unas parecían nuevas y me las ofrecían con componentes baratos, otras de segunda más matadas, de todo.De ahí me fui a la esquina con Raimondi, sobre la misma acera de la izquierda, ahí hay un taller y también venden cletas de todo, las chinas, las baratas, unas matadazas y tambien un par de aluminio con buenos componentes. Ya era tarde como las las 6, estaban cerrando y no se veía bien. Les dije que me habían mostrado tantas bicis y tantos precios que me había mareado y que mejor lo iba a pensar y que volvería al día siguiente.
También les dije que volvería pues prefería verlas mejor de día y escoger con calma lo que más me convenía y según el precio. Me dijeron que si me animaba me mostraban otras que tenían en el almacén.Me fui.
Un amigo ofreció acompañarme y me dijo que el iba ahí a arreglar su bici cuando necesitaba un mantenimiento y que conocía ese lugar y que a él lo conocían tambien. Hoy fuimos y estuve de nuevo ahí, esta vez con mi amigo, a él le arreglaron los rodajes mientras conversábamos con los del taller QUE SON LOS REDUCIDORES! Sobre una bici que quiero comprar, les dije de nuevo que prefiero una de segunda buena en vez de una nueva de esas chinas baratas que tienen ahí. Así entraron en confianza conmigo y me dijeron que si quería me mostraban las cletas que tenían para venta, buenas, importadas, etc.Uno de ellos un tal Paul, me condujo cerca a un callejón en Raimondi y al fondo en un cuarto tiene como 15 bicicletas TODAS ROBADAS! Me sacó la mejor una Scott blanco-azul, timón scott, horquilla delantera rígida azul barata de fierro (seguro ellos la han cambiado porque se veía nueva la horquilla en cambio la bici no), mangos de jebe amoeba, 7 cambios marca chancho, catalina sunrace bielas negras, pedales de aluminio tipo plataforma, descarrilador posterior shimano barato, las demás cletas son medio chanchas y baratas la mayoría, una BMX full, color negro, etc. Me pidio S/. 450, hummm voy a ver le dije voy a buscar que más hay por ahí, sino regreso.
De ahí fui a la esquina de nuevo con Raimondi donde estaba el tipo que me atendió el lunes, me preguntó si me había animado, le dije que me vuelva a mostrar la bici del otro día, me dijo que ya la había vendido, pero que tenía otras en su almacén y que ahora tenía una Trek. A ver le dije, pero todavía falta limpiarla, dijo, no importa si esta buena la limpieza es lo de menos. Ok, ingresamos a un local sobre Raimondi a la izquierda a unos 10 metros de la esquina, donde, detrás de una ruma de cosas tienen varias cletas, todas esas marca chancho, excepto una downhill rojo guinda con chasis medio raro qué me llamó la atención, una cletaza, no me fijé mucho en ella porque estaba buscando mi Trek, que no estaba ahí, cuando regresábamos hacia afuera entró otro tipo CON MI BICICLETA!!!!
La ví, me mantuve calmado, frío, la miré, la revisé mientras me hablaba el tipo sobre la calidad de la bici, que es la mejor que tienen, etc…, mientras yo iba pensando como hacer ahora, mientras la miraba y le hacía preguntas mostrándome interesado. Yo tenía la copia de la denuncia en el bolsillo, pero pensé si la saco aquí me matan entre la banda de 20 o 30 matones que hay ahí. Asimismo pensé en traer un policía, pero no había ninguno a la vista. También pensé en ir a traer uno pero si me veían volver con un policía quizás no volvería a ver mi bici. La cosa era no perder de vista ni separarme de mi bici. Me puse a negociar el precio con un hombre mayor que estaba en la esquina. Cuanto maestro? 400 dijo. Asu 400! No puedo, no tengo tanto. Ya, 380 para que te la lleves. Humm no. Solo tengo 300. Ya, 350 y llévatela ahorita. Solo tengo U$100 o sea 300 soles. Ya 340 es lo ultimo dijo.Si quieres pruébala me dijo, esa bici es suavecita, está perfecta. Por un instante pensé en montarla y arrancarme, pero también pensé que fácil me cazarían entre todos a 1 cuadra. Pensé, lo que tengo que hacer es salir de aquí, salir del territorio de ellos.
Ok, les dije, Pero aquí no tengo la plata, la tengo en mi casa. Aquí no vengo con plata en el bolsillo, pues me cuadran al toke. Le dije aquí tengo U$20 el resto te lo doy en mi casa, vamos en un taxi con uno de tus tigres y ahí le doy el resto. Le dí los U$20, lo hice para darles la confianza y seguridad que la compraría y para que la suelten, total, pensé es el precio que tengo que pagar para recuperarla.Hummmm hablaron entre ellos y aceptaron. Paré un taxi. El viejo mandó a 2 de ellos en el taxi sentados atrás con la bici. Yo fui adelante (mejor pensé). Adonde vamos? En ese instante pensé e ir a mi casa, pero no, sería exponer mi domicilio y poner en riesgo mi seguridad.Se me iluminó la mente en ese segundo: a la comisaría de salamanca, pensé, donde puse la denuncia.Por la avenida canadá le dije al chofer al fondo por circunvalación.Arrancamos, en el camino les hice conversación para mantener la confianza. Me dijeron que todos los días les llegan bicicletas y que se venden rápido. Y que en esta época es cuando más se venden cerca de la navidad el resto del año nada, etc., etc., y que ya cambió el clima, etc.
Llegamos por el arco de salamanca le dije a la izquierda 2 cuadras, (ahí está la comisaría). Llegamos. Aquí nomás. Aquí? Si aquí, no más. Paró exactamente en la puerta de la comisaría. Le apagué el motor y le saqué la llave al taxi y me bajé. Al primer policía que ví le dije, que había recuperado mi bicicleta robada el sábado pasado, que aquí tengo la denuncia hecha en esta comisaría y que ahí en el carro estaban los reducidores de grau que la tenían.
JAQUE MATE!
Chesu…uyy carajo, nos jodimos… ya pues, que se va a hacer, a veces se pierde. Pero nosotros no te la hemos robado, nosotros la hemos comprado decían. El policía le dijo a los dos que pasen a la comisaría, uno de ellos el ayudante dijo, yo no se nada, el es el responsable y se quedó en el carro. Bajé mi bici y la llevé adentro de la comi hasta la oficina donde hice la denuncia y hable con la policía que me tomó la denuncia. Había un montón de gente, un fiscal tomando una manifestación, varios policías, etc. El taxista me pidió su llave y el reducidor que entró aprovechó la confusión y se salió se subió al taxi y desaparecieron. Ya sabía lo que le esperaba. Pero están ubicados e identificados.
Esa fue la historia.
A todos los amigos que me escribieron y se solidarizaron conmigo: GRACIASSSSSSS TOTALESSSSSSSS!!!!!! Por sus buenos deseos y por el ánimo que me dieron.
Saludos cordiales,
Aníbal
